El ganador de las internas de la UCR en la Provincia de Buenos Aires, Ricardo Alfonsín, cuenta con el consenso y legitimación suficientes para exigirle a Julio Cobos que defina sus apetencias de presidenciable y para que deje la Vicepresidencia en aras de la unidad partidaria. Hoy, el hijo de Don Ricardo es el dueño de la pelota y lider nacional del radicalismo.

Los radicales preservan intacto el método conservador en materia partidaria y en especial los alfonsinistas. El que lidera el partido es quien conduce el distrito Buenos Aires y así es como ya se percibe en el seno de la conducción politica. Cobos se resite a dar un paso al costado y por ello se adelantó con un comunicado ilusorio: "El triunfo de de Alfonsín no debe ser leído como el triunfo de un sector sobre el otro..."

El VICE EX K, conoce muy poco el temperamento radical y casi nada el temple del radicalismo alfonsinista-hirigoyenista, aunque ahora moderado, no deja de lado su concepción doctrinaria y ética, algo de lo que Julio Cobos no puede hacer mención ni ostentación. A la hora de los festejos, Alfonsín estaba acompañado por Gerardo Morales quien tiene un especial afecto por el hijo de Don Ricardo.

Las primeras en ponderar el festejo fueron Elisa Carrió y Margarita Stolbizer dirigentes de raigambre alfonsinista quienes insisten en el alejamiento de Cobos de la Vicepresidencia. Esto anticipa que las sugerencias para Cobos no serán sutiles ni extremas por ahora pero el mendocino sabe que tiene las horas contadas como presidenciable.

"Ahora la UCR tiene un líder..." afirma con algarabía la Juventud Radical Alfonsinista. La dirigencia intermedia, incluídos los perdedores, ya están encolumnados detrás de Ricardo Alfonsín. En cambio Julio Cobos está entrampado en sus "pasado transversal" y cree que el voto negativo por las retenciones sustenta su liderazgo del "arco opositor" pero su pasado K lo mantiene anclado en su ficción de presidenciable.

El triunfo alfonsinista hizo girar el timón de la conducción partidaria en 180º. ¿Y qué sucedió? Simple: perdió Julio Cobos pero no está dispuesto a ceder ni un ápice en su ambición presidencialista y tal cual lo hizo cuando traicionó a la UCR para ser el Vicepresidente de Cristina, ahora, está auto convencido que el fruto de otra traición, la 125, lo erigió en el garante de la democracia y lider natural de los radicales.

El ocaso de Cobos ya se divisa. El resurgir alfonsinista es el radicalismo que viene. La Juventud Radical de todo el país reacomoda sus pertrechos y será la encargada de eyectar al cobismo de su antojadizo recorrido a la Casa Rosada. El plan de Alfonsín es la reaorganización partidaria en una primera etapa y luego la disputa presidencial en internas, mientras Cobos, hoy, no sabe si atornillarse más en la vicepresidencia o dejar el cargo para ser candidato a Presidente.
