JULIO BÁRBARO, el emblemático e "imprescindible" periodista de los medios coservadores de Argentina, no pudo sostenerse frente al COMFER en la gestión de la Presidenta Cristina Fernández de KIRCHNER. De un plumazo, el Jefe de Gabinete, ALBERTO FERNÁNDEZ, lo sustituyó por Gabriel MARIOTTI.
Se supo en medios cercanos al entorno presidencial que el removido interventor no era "santo de devoción" de la Jefa de Estado. Las razones van más allá de una mera renuncia o de un "divorcio" con el que trató Bárbaro de justificar su remoción. El alejamiento del Interventor del organismo tendría un trasfondo de pertenencias de su gestión en favor de los poderosos oligopolios mediáticos del país.
Cuando Néstor KIRCHNER al posesionarlo como Interventor del poderoso organismo de la radiodifusión argentina en junio de 2003, confiaba que Bárbaro democratizaría el éter y encauzaría su administración en consonancia con el Proyecto Comunicacional Popular del kirchnerismo. Nada de eso sucedió.
La bucólica gestión canalizó, a través del amiguismo, bajo serías sospechas de presuntas maniobras burocráticas la dilación de soluciones para los pequeños y medianos radiodifusores del país que en reiteradas oportunidades elevaron sus quejas a la Presidencia de la Nación.
Los capitostes de los medios de radiodifusión y televisión de Argentina, con la gestión Bárbaro, se habrían beneficiado con prórrogas y adjudicación de nuevas licencias y ventajas burocráticas para los medios más poderosos del país en desmedro de los pequeños radiodifusores del interior de la Nación.
El ex titular del COMFER fue secretario de cultura de Carlos MENEM y después de renunciar con idénticos argumentos a los esgrimidos en la actualidad, volvió a la actividad privada y en el 2003 Néstor KIRCHNER lo convocó para ocupar el máximo cargo en el COMFER.

Ahora deja el organismo, con el precedente de una gestión anodina en materia de radiodifusión. Bárbaro fue un tenaz opositor a la creación de TELESUR, el único canal popular de Latinoamérica impulsado por Hugo Chávez y Néstor Kirchner.
La autarquía del COMFER permite al Interventor el ejercicio practicamente unipersonal de la gestión pero, en este esquema de poder se debe comulgar con los lineamientos ideológicos del Gobierno. Julio BÁRBARO dijo "me vuelvo a casa..." expresando poco pero infiriendo demasiado.
El reemplazado mantuvo un serio enfrentamiento con la CARCO, Cámara Argentina de Cooperativas, Mutuales y Prestadores Comunitarios de Radiodifusión, entidad con Sede en Córdoba que se opuso tenazmente al Proyecto de Ley de Radiodifusión cuyo mentor es el Senador Nacional jujeño GUILLERMO JENEFES, propietario de LW8 Radio San Salvador, LW5 Radio Libertador y Canal 7 de Jujuy.
En uno de sus articulados, JENEFES, propone que "vayan a prisión por dos años todos los radiodifusores de cualquier tipo que no tengan licencia..." De esta forma, la Ley JENEFES, defendía los intereses monopólicos propios y los de los políticos propietarios de medios de difusión.
Gabriel Mariotti, el reemplazo
"La cosa ya no daba para más..." confió un colaborador del entorno del Ministro Jefe de Gabinete, ALBERTO FERNÁNDEZ, "Bárbaro hacía la suya, era muy soberbio y tenía "feeling" con los medios enemigos del Gobierno".
El sustituto, Gabriel MARIOTTI, se desempeñaba al frente de la Subsecretaría de Medios de la Nación y representó al Presidente Néstor Kirchner en la Comisión de Estudios de TELESUR, canal televisivo pluriestatal de Latinoamérica.
JEFE DE GABINETE, ALBERTO FERNÁNDEZ
Guillermo JENEFES, mentor del antipopular Proyecto de Radiodifusión, tuvo que "guardar" su oligárquico digesto y ahora tendrá que "esperar" para seguir con su derrotero persecutorio a más de quince mil radiodifusoras FM que ejercen la libertad de expresión a lo largo y a lo ancho de Argentina.
Senador Nacional GUILLERMO JENEFES |