El toro CLETO arribó a la Exposición de la Sociedad Rural Argentina como un campeón iconográfico de una disputa legislativa. Este animal, "ilustre" por su nombre, es la síntesis de un mensaje de valentía o sumisión.
Este no es el TORO de Paquirri que mató y murió. Este es un Shorton que bajaron enmaromado del transporte, le pusieron la argolla en los nasos para dominarlo. Hugo BIOLCATI aseguró "estabamos esperando a CLETO".
El criollo suele decir "yo soy toro en mi rodeo y toraso en rodeo ajeno", paráfrasis´que le permitiría al toro de la Rural reconocer "yo soy CLETO en mi UCR y CLETASO en Partido ajeno". Y a algún kirchnerista se le ocurriría "al que se que quema con la Concertación lo ve al toro CLETO y llora".
Empero, desde la cosmogonía china, el toro y su simbología lo ponen a CLETO, antes que Vicepresidente heroico, en el límite corruptible de lo sagrado y lo profano en la naturaleza humana.
Cosmogonía China (Ying Yang)
"Tomar el toro por las astas" es dominarlo, poseerlo y confinarlo al servilismo. Dado así, el predio de la Sociedad Rural no es otra cosa que el escenario simbólico de la tauromaquia que mató las retenciones.
Llamar TORO a CLETO, o CLETO al TORO, no es el mejor apelativo para destacar la valentía CLETÓNICA, más aún si ese epíteto proviene de la aristocracia campesina que de la bestialidad tórica entienden demasiado.
Ahora la Sociedad Rural tiene en su anfiteatro Cinco Estrellas al Torito ALFREDITO y al Toro CLETO, dos bueyes acollarados y serviles de los terratenientes argentinos.
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