En menos tiempo del esperado, Julio César Cleto COBOS volvió a la insípidez política y a los opacos atisbos de ser el Vicepresidente de la República.
La estratégica epístola manuscrita del héroe de la Sociedad Rural pidiendo audiencia a CRISTINA tenía por objeto impactar a la prensa con el pretendido suspenso de una virtual denegación a tal "impertinencia". Nada de eso ocurrió.
En un "huequito de la Agenda", según el flamante Jefe de Gabinete, Sergio MASSA, CRISTINA recibió a su "compañero" dentro de las formas protocolares que la institucionalidad exige.
La fantasía mediática habrá de diseñar el diálogo que más convenga a la línea editorial de los grupos que responden a la oligarquía vacuna o sojista. La inmediatez del encuentro diluyó cualquier estrépito periodístico.
Lo que el Vicepresidente tiene in pectore son pretensiones impropias y compromisos con los Radicales K que están dispuesto al asedio senatorial del "desempate".
De CLETO el Imprevisible, para CRISTINA, pasó a ser el CLETO pronosticable, es decir que se transformó en el perfecto tamiz y microscopio político del matrimonio presidencial.
Si el número clave de la corporación anti K en el Senado es el 36, también lo es para el Campo, para los Medios, para el Pueblo de la Nación, para las propias Instituciones de la República y para el Vicepresidente en particular.
Ajeno a los profusos intereses en pugna y por encima de todo, está el Pueblo de la Nación, víctima de la desinformación y de un plan diseñado por los dominantes grupos del terrorimo mediático.
El oligopolio mediático de Argentina, ergo de Latinoamérica, articularon la sólida pretendencia de instituir nuevas estancias e instancias de dominación comunicacional. En el conflicto con el campo, lo lograron.
El Cuarto Modo de Producción se impondrá sugir de la terrorífica fórmula:
Agroglobalzación+MONOPOLIO COMUNICACIONAL+Hibridación Cultural.
La nueva modalidad del dominio equivale a Pauperización y Hambruna Planetaria.
¿Qué otra cosa se podía esperar del neoliberalismo post menemista? Este vaciamiento intelectual que impide al Pueblo contar con la percepción de su realidad instalándole los mediatizados embustes como verdades propias.
Julio César Cleto COBOS, es producto de esa indomable articulación mediática que apuntala, inventa fenómenos, diseña héroes sociales y otorga efímeros liderazgos para ganar tiempo y expropiar espacios de poder.
Ahora viene un nuevo tiempo y un vital espacio: el de la libertad de expresión, libertad de prensa que los monopolios mediaticos consideran patrimonio unigénito para generar opinión pública y dominación masiva a través del éter.
Ese nuevo espacio y ese nuevo tiempo de debate es, al igual que lo fueron las retenciones, la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Los medios dominantes ya están preparados para esta guerra invisible.
Paradojal sería esta vez que el Pueblo, "quieriendo, somo siempre, saber de qué se trata" no reciba la información para que este digesto cuente con apoyo popular y la necesaria concientizacion social.
La aprobación de la nueva ley, clave para la Soberanía Comunicacional, antimonopólica y democrática, no puede finalmente depender de Julio César COBOS, admonitor senatorial y representante de los oligopolios CAMPO-MEDIOS DE COMUNICACIÓN. |