Provincia de Salta - Argentina | Sabado 07 de Abril de 2012
 

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INCREÍBLE REPERCUSIÓN POR LA PUBLICACION DE LAS PAGINAS DEL LIBRO DE GUILLERMO CAPELLAN El Palacio de los Candados...
"Prefiero ir preso a decir que Juan Carlos Romero es decente" Sergio Poma
2010-11-05 | Se puede imaginar que los muertos de ayer, aunque ya no están, siguen vivos. Lo peor ya pasó, dijo lo que tuvo que decir y murió cuando "Salta, el Narcopoder" ya no le pertenecía sino que le había devuelto la vida. Sergio Poma ni está ni se fue, es la palabra escrita que Juan Carlos Romero ya no puede condenar, perseguir ni reprimir. El mensaje toma cuerpo propio: "Prefiero ir preso a decir que Romero es decente..." Y desde su obra asevera "El precio de enriquecerse unos pocos gracias al tráfico de estupefacientes y su posterior lavado, es lo que se vive en la coyuntura actual, con gran crecimiento de la violencia social y la destrucción mental de miles de jóvenes que se encuentran atrapados en su propia cárcel adictiva. La consecuente destrucción de círculos familiares y laborales tampoco está exenta de los desaguisados cometidos por estos grupos de poder" (Fragmento de "Salta, el Narcopoder")

Sergio Poma había escrito el último capítulo de su obra. "No se quería morir hasta no terminar la última frase del libro" Dice su hijo Agustín cada vez que lo recuerda. Comenzaba un nuevo año, Juan Carlos Romero ya no era Gobernador de Salta. Y el Director de FM Noticias exigió en Buenos Aires volver a Salta el 1º de enero de 2008, él sabía por qué.


 


¿A qué viene recordar al periodista? Nosotros, los comunes, podemos recordarlo. Ellos, los Lores, perdieron la memoria. Ellos creaban las leyes, ellos ponían los jueces, ellos nombraban fiscales, ellos elegían diputados... ellos gobernaban y nadie podía decir nada. Si alguien perturbaba la paz de la comarca debía ser reprimido, procesado, condenado, perseguido, dominado o exterminado.



Nadie podía hablar del régimen, todas las voces eran de propiedad privada del romerismo y las que no eran se privatizaban por el bien del feudo. Así funcionaba todo. El que sabía "apretar" con gran afecto y efecto grande al régimen adquiría beneplácito, "poder mediático" y económico. Un pacto diabólico que duró 12 años, una autocracia cuasi monárquica que enriqueció a los que callaban y ahogaban a los que le decían la verdad a la gente.



Muchos perdieron sus bienes. Otros sucumbieron con sus radios, diarios y editoriales. A algunos le arrebataban la libertad, la vida y la paz. A cinco mil salteños le quitaron el trabajo y el hambre de sus hijos debía justificarse con la palabra "excedentes". Algunos no pudieron soportar esas penurias y se suicidaron. Negociados y chanchullos. Peculados y leyes que beneficiaban a los nuevos ricos y amigos del poder.



Crímenes sin resolver. Represión cruel y mortal a los que reclamaban salarios o pedían trabajo a las privatizadas en las que se enseñoreaban como directores o testaferros los propios funcionarios del gobierno romerista. Nadie podía decir nada de política. Nada de nada. Ni de la blanca ni de la negra. Silenciar todo era la consigna oprobiosa. 



Todo esto pasó. Y Sergio Poma no callaba. No han pasado siquiera dos años desde aquél 1º de enero de 2008 cuando el Director y fundador de FM Noticias había decidido partir. "No quiero velorio, no quiero flores, no quiero llanto y no quiero que aflojen. Hasta aquí llegué..." El periodista había concluido con su sueño: "Salta, el Narco Poder".



Hoy, a poco menos de dos años, que aquel hombre hubo estampado el epílogo de su libro, las Señoras Fiscales María Inés Loyola y Emma Puente le promovieron acción penal a Juan Carlos Romero por peculado, negocios incompatibles y fraude a la Administración Pública. Y una sola frase retoma vigencia y el sentido de su lucha: "Romero, sos un delincuente de la peor calaña, te lo digo yo: Sergio Poma".