La política salteña comienza a escaldar los ánimos de los partidos. Pero sin lugar a dudas el Municipio Capitalino es el eje de la discusión electoral. Juan Manuel Urtubey comienza el armado geométrico de su campaña y siempre que su candidatura a Gobernador se preserve en la cúspide, todo lo demás se puede "traspolar", convertir, negociar y ensayar.

Este "dilema gramatical" del negocio político no es preocupante para Urtubey sino para los demás que quieren ser o, lo que es peor, los que quieren seguir siendo lo que son. Por ahora, el Intendente Miguel Ángel ISA sigue zahumando con la Narguile su despacho que no ha de abandonar tan facilmente. La estrategia del Grand Bourg es el todo por el todo: pulverizar al romerismo.

El acuerdo es preexistente y Matías Posadas es el urtu-candidato a Intendente por Capital ya que la UCR adherirá a Juan Manuel como Gobernador. Las adhesiones admitidas por la Justicia Electoral supera en permeabilidad a Ley de Lemas pero para estas urdimbres democráticas se debe tener un partido político propio y en plena vigencia.
Con los Renovadores orgánicos (PRS), el Gobenador se asegura que, si el PRS presenta candidato a Intendente, la fórmula Urtubey-Zottos colecta oficialmente los votos de esa parcialidad. Por si eso fuera poco, los Intendentes del PRS cuentan con el partido muleto "Salta Federal" para seguir acumulando votos renovadores del interior provincial para el Gobierno.

El Frente Para la Victoria es la Caja de Pandora porque, con las declaraciones Anti Cristina del Gobernador en Italia, los kirchneristas salteños no saben donde están parados más allá que Urtubey necesita los votos K para ganar. No es menos cierto que el FPV también necesita del urtubeyismo para tener presencia en la Cámara de Diputados de la Provincia. En este sentido, la necesidad tiene aspecto de una apóstata herejía

El PJ tiene su estructura aceitada para el 10 de abril. Isa es el candidato indiscutible del peronismo hasta ahora. Pero Urtubey es tan travieso que puede dar otra sorpresa mientras el Lord Mayor de Salta siga con la Narguile en la boca haciendo argollas de humo en el estacionamiento del Hiper Lozano. A esta cuestión doméstica, se agrega otra: la delicada salud de Daniel ISA, jefe de campañas triunfales a quien el PJ le debe todas sus victorias.

Ahora bien: ¿qué hará el Gobierno con las jugosas pautas publicitarias del locutor Martín Grande que se postula como Intendente Olmediano? Esta campaña es única e irrepetible. Por su parte el Peronismo Disidente o Frente Federal tiene un gran dilema: la caída escuestológica de Romero, el enfrentamiento de El Tribuno con todos los periodistas, con el Gobierno y para rematar con el Ministerio Público.

Otro partido que adhiere a Urtubey es el Frepaso liderado por Diego Saravia y Carlos Tálice. Pero aún queda una incógnita: Walter Wayar que quiere ser, o seguir siendo, espera atento la venia de Romero. Los fisgones de la política capitalina se animan a "futurologiar" que si Wayar se presentase como candidato a Intendente la situación de complicaría para todos.

Queda una pieza descolgada de este nuevo mapa: Carlos Morello, ex urtubeyista y ex kirchnerista, levanta las banderas de la anticorrupción romerista y al lado de Pino Solanas, captará los votos de la izquierda, restándole al PO su gravitación legislativa dentro de capital. La presunta candidatura de Gustavo Saenz es otro pespunte de rumores que se hilbanan en el PJ y en Finca Las Costas.

La conclusión es que Juan Carlos Romero, para superar este trance hacia su deglución, parece no contar con la estructura de antaño y el romerismo para producir hechos políticos y campañas nunca utilizó su propia chequera. En este estadío de cosas, Urtubey tiene asegurada su reelección. Lo cierto es que "los peronistas somos como los gatos, cuando nos oyen gritar creen que nos estamos peleando pero en realidad nos estamos reproduciendo" solía decir J. D. Perón-. (G. Capellán para SNS)