Alfredo OLMEDO había recibido el "informe" de sus asesores tucumanos y de una licenciada de extraño apellido: "ganamos en toda la provincia". Presuroso y altivo, el lider de "Salta Somos Todos", heredero político de Juan Carlos ROMERO y representante material y espiritual de Mauricio MACRI y del rabino Sergio Bergman, convocó a la prensa citadina para adjudicarse el triunfo.
A pocos minutos del anuncio, el Príncipe de la Soja comprobó que sus encuestadores le inventaron los resultados. OLMEDO, tan megamillonario como ingenuo, no supo escuchar a sus colaboradores más cercanos (jamás escucha a nadie) ni a los medios pues estaba convencido que Martín GRANDE era su carta ganadora pero entendió que Guillermo Durand CORNEJO le había aportado votos genuinos en Salta Capital.

"el que quiera celeste que le cueste y a lo Grande"
Es decir que DURAND CORNEJO y el propio OLMEDO habían colectado votos genuinos para Grande. El locutor, como habíamos anticipado, fue el peor negocio que el sojero hizo en su vida: un millón de dólares se habían esfumado de su inagotable fortuna traspolados a las arcas del soberbio Martín GRANDE quien se dió el lujo de estar ausente la noche del 10 de abril en el podio perdidoso de la derrota .
El propio locutor sostenía: "a Miguel Isa le voy a ganar con sentido común... yo no estoy para ser segundo". El más común de los sentidos fue traspolar dinero de una gran fortuna a otra en crecimiento para erigirse en el primer candidato a Intendente de la historia de Salta contratado y rentado para alcanzar lo inalcanzable. Recién ahora OLMEDO entiende algo más sobre política: "el que nace barrigón es al ñudo que lo fajen".
"Las multitudes" que apoyaban al locutor...
El mayor golpe para OLMEDO fue la derrota de Doña MARTA, su madre, como candidata a Intendenta de su pueblo natal. Hasta Rosario de la Frontera, electrónicamente, le había dado la espalda al sojero ratificando en su cargo a Rómula Gómez de Montero al frente del Municipio. Muchos golpes para una sola noche. Alfredo OLMEDO cuenta con los recursos para llegar pero para ello deberá entender que el dinero puede comprar votos pero jamás la conciencia peronista salteña. (Jorgelo SANTIAGO para SNS)