¿Quién podría imaginar alguna vez que el intocable ex Gobernador de Salta sería escrachado por presunta corrupción? Nadie. Menos aún se podría imaginar del Presidente de la Legislatura salteña, Santiago "el Indio" Godoy se iba a despachar "si la Legislatura hubiese tenido conocimiento de este negociado en el acto lo hubieramos echado mediante juicio político a Romero y a todo su Gabinete".
¡Realmente la extravagancia política en Salta no tiene límites! El negociado de las 90 hectáreas de La Ciénaga adornado por una autopista que elevó su precio de un millón de pesos iniciales a casi 90 millones de dólares actuales, según Godoy, "será investigado por una Comisión".
Este vergonzoso negociado del romerismo es uno de los tantos chanchullos que "sorprenden" al añejo titular de la Cámara de Diputados de Salta quien con tan mala memoria ya no recuerda la escandalosa adjudicación por Ley de Salta Forestal a favor de Alfredo OLMEDO. Esta amnesia "godoyniana" y selectiva irrita a la sociedad y a la historia de Salta. Y como siempre esto, en la justicia, quedará en la nada.
El estado de beligerancia entre Juan Manuel URTUBEY y Juan Carlos ROMERO no es otra cosa que el juego tenebroso del poder político salteño: "hay que meter preso a Romero para ser Presidente". Si Romero llegase aunque más no sea a ser procesado, el Poder Judicial de Salta sería garante omnipresente de los derechos de los pobres despojados del sistema.
Residencia Castellanos: La Mansión de Romero
En esta provincia feudal y emprobrecida por el neoliberalismo romeriano solo iban presos lo que se oponían a Juan Carlos ROMERO. Así las cosas periodistas, políticos, hombres y mujeres que se oponían al romerismo eran "borrados" de la escena por la Justicia apañadora del régimen de aquellos tiempos. Si lo de CQC sirve, bienvenido sea, pero que no le pongan un nuevo condón a Martín Miguel de Güemes. (Jorgelo SANTIAGO para SNS)