En esa concepción, difundir la realidad es una forma de terrorismo pero si a esa verdad se la oculta, como lo hizo Diario El Tribuno en enero del año 2000, tergiversando u ocultando la muerte de Aníbal Verón asesinado a sangre fría por un disparo en la cara, la historia conmina a las partes a ver el lado oscuro entre lo que se ocultó en aquel entonces con lo que se empeña en publicar ahora.
En aquel verano recalentado por la protesta en Cuña Muerta, a cinco kilómetros de Tartagal, tiene el constraste de la tragedia y los intereses del romerismo: Verón empleado de la Empresa Atahualpa cuyo propietario, Celín Balut (amigo y familiar político de Romero) no cobraba su salario mensual de $ 600 desde hacía 8 meses.
Esposa e hijo de Aníbal Verón
Juan Carlos Romero se encontraba en Israel cuando Tartagal comenzó a levantar temperatura por un "mecánico de Atahualpa" pero cuando al conflicto se sumaron los excedentes petroleros y pusieron en peligro las plantas de hidrocarburos de REPSOL, Romero ordenó la represión más despiadada contra sus hermanos del norte.
No es dificil entender ahora el porqué Romero votó en defensa de los intereses de Repsol y en contra de la nacionalización de YPF. El crimen de Anibal Verón no significaba nada para el actual Senador de la Nación a quien cuando le informaron sobre su muerte respondió justificando "hay gente con muchas necesidades en Salta y no andan cortando rutas". Valga la memoria, Verón no había organizado ningún corte de ruta, fue la intensa lluvia la que había borrado el pavimento. El corte de ruta sobrevino como consecuencia del asesinato de Aníbal Verón. Sobre esa verdad, Diario El Tribuno jamás dijo nada de nada.
La historia confronta a Juan Carlos Romero con Juan Manuel Urtubey, a uno con el esqueleto de Verón de Cuña Muerta sobre sus espaldas, simulando defender la libertad de prensa de su Diario El Tribuno y al otro tratando de evitar la tragedia que quiere el primero. Siempre se dijo que "Romero no perdona" y basta nombrar algunos casos: Sergio Poma, Guillermo Capellán, Ing. Benjamin Méndez, Darío Illanes etc.
Juan Carlos Romero ni su diario jamás justificaron los cortes de rutas durante el romerato aunque se tratara de gente pobre con reclamos legítimos porque: "también son pobres los que van a asaltar un banco y la policía los reprime” dijo Romero en una conferencia en Mar del Plata cuando se presentó como un joven estadista de Latinoamérica. Aunque lo importante sea la paz social, dentro del contexto histórico de la línea editorial del Diario de Romero, la situación que debe resolver Juan Manuel Urtubey en El Tabacal, debe llegar aunque tengan que fumar el haschisch de la represión.












