Raúl SANGARI
Luego, en una suntuosa 4x4, aparece el decano del periodismo de "investigación", Don Mario Ernesto Peña, de quien se dice: "más cobra por lo que calla que por lo que dice" y casi de inmediato llegó el Jefe máximo: Juan Manuel. La reunión era agradable: buen vino y una excelente cena.
Mario Ernesto PEÑA
A pesar del hermestismo, el entorno del ciego siempre tiene sordos que escuchan lo que se dice antes y después del encuentro. El objetivo del mitín: asignarle la tarea ejecutura a Don Mario Ernesto y tirarle la prensa opositora encima al Patriarca del Ocaso Neoliberal, exgobernador Juan Carlos Romero.
Juan Carlos ROMERO
Romero jamás logró lealtades absolutas por cuanto la escencia de la lealtad es el afecto y la convicción a las ideas, algo que el jerarca y actual Senador Nacional no supo ni sabe prodigar a nadie, excepto a su propia familia, tal cual lo dice a menudo Tito Romero, su hermano menor.
Quienes aún permanecen a lado de Juan Carlos lo hacen por cuestiones laborales y comerciales pero es tan desconfiado y complejo en sus relaciones políticas que la amistad con él es una mera circunstancia que no le permite recrear los afectos.
Sonia ESCUDERO
Hoy, a un lustro de desarraigo romeriano del Grand Bourg, el exomnipotente mandatario mira a su alrededor y observa que solo Sonia Escudero lo acompaña en su proyecto de "volver".
El drama de Romero es no saber como empezar y como el mentor de la mercantilización y DESPERONIZACIÓN del PJ ya nadie quiere negociar con él y para la pólitica solo cuenta con Ángel Torres y minúsculo puñado de exsocios que pronto emigrarán a constituir "nuevas sociedades comanditas por acciones políticas".
Volviendo al tema de la reunión secreta en la ladera del cerro quemado, cabe preguntarse ¿qué vendrá después del incendio? La respuesta la tiene: Don Mario Ernesto, el más importante operador mediático de Salta.
Los ausentes o exluidos del acuerdo: Manuel Santiago Godoy, con cuitas de ADN, Martin Grande, con pautas problemáticas, Ernesto Gauna, tranquilo, pautado y construyendo El Diario Chiquito y el Gringo Marocco con Punto Uno y aparte.




