No muchos pueden "ingresar" al intrincado remolino mental de Don Juan Manuel, el Gobernador de Salta. Julio De Vita, Presidente del Partido Renovador - Distrito Capital, había reunído a los altos mandos del PRS para analizar la relación URTUBEY con sus aliados. Nada es tan imprevisible en la "imprevisibilidad" urtubeyista. SERGIO FABIÁN VITTAR es el Séptimo Ministro de Corte.
La patitiesa cúpula renovadora jamás imaginó que el Gobernador los sorprendiera. Si bien es cierto, el ahora nominado había despachado sus anhelos en los medios, Don Juan Manuel lo tenía para una de sus tantas "imprevisibilidades": VITTAR era su preferido desde mucho antes que designara como cortesano al polémico ex Juez Federal ABEL CORNEJO.
Esta nominación no tendrá más que una sola impugnación: la del Partido Obrero. Esta designación es practicamente inimpugnable. Una trayectoria política sin trpiezos y una carrera de advocatus sin precedentes extremos. A cada estigio político Don Juan Manuel lo aplaca con las candorosas travesuras y sus arranques.
Uno de los mayores deleites urtubeyistas son las ascuas. Así maneja y canaliza el temperamento de su estilo el Gobernador de Salta. Ahora tiene la Corte que Salta necesita en este tramo para la transición y el cambio paradigmático. Esta vez la Justicia será jurisprudencial y consultiva.
Del apego al ritualismo estricto al gozne de la nueva visión y apreciación del estado de derecho, las garantías constitucionales, fortalecimiento del precepto sobre la presunción de inocencia, el acceso a una instrucción ajustada al debido proceso y, por sobre todo, la legítima defensa en juicio como requisito insoslayable para reivindicar la igualdad ante la Ley.
Sergio Fabián VITTAR es, no una bocanada de oxígeno para la Justicia, sino un aporte al equilibrio esperado por la sociedad, una contribución al sistema republicano y un compromiso alentador para los letrados salteños.