Analía Parodi por el Gobierno de los San Millán, Su Enanoide Señoría Gareca por su ambición, Julio Castillo por su negocio en Chachapoyas, Martín Grande por su odio incontenible y por dinero, coordinaban las estrategias mediáticas con un solo fín: la destrucción de mi persona.
Analía Parodi
El lunes 17 de febrero de 2003, la prensa de la Capital Federal ya estaba en Salta. Roberto Elio Gareca era la figura que quería ser: el abogado defensor del niño delincuente. La abogada, Dra. Claudia Liliana Costas, fue desplazada por Su E-nanoide Señoría Gareca y se mostraba en los medios con un traje reflectante que, al verlo por la TV encendida en la cocina de la dependencia policial, se me ocurrió estar viendo a un Teletubbi Espacial.

Gareca en su afán de ser famoso, recuperando su victimizada "imagen" de juez destituido, no le importaba hacer el ridículo con la ropa de noche que lucía a toda hora para "brillar", sobresalir y llamar la atención. La ridiculez garequiana tenía su objetivo: el embuste de "haber contratado un asesor de imagen" que le había indicado la ropa que debía utilizar para proyectarse y utilizando el Caso Capellán llegar a la Gobernación. ¡Qué delirio!
Gareca (izquierda) en su juicio final
Gareca es un megalómano mediático y su morbo le exige estar en la palestra y en toda noticia que tenga connotación sexual. No soporta los logros ajenos. Es un obsesivo que transfiere sus odios de un sujeto a otro. Doy un claro ejemplo: Gareca odia al abogado René Gómez porque fue mi defensor en las causas que teníamos con su amigo Martín Grande y que él administraba cuando era Juez Penal. Finalmente me procesa por que Gómez me defendía a mí y sobresee a Grande por amistad. René Gómez interpone pedido de juicio político en contra de Su pequeña Señoría Gareca y lo destituyen el 13 de diciembre de 2002.
Abogado René Gómez
¿Saben por qué lo echaron del Poder Judicial a Su Pequeña Señoría? Porque judicializaba a los funcionarios y luego presionaba al Gobernador Romero enviando sus emisarios a la Casa de Gobierno para ser designado Juez de Cámara o Ministro de la Corte como canje para sobreseer a Ministros, Secretarios de Estado, Intendentes y Concejales a los que les hacía abrir causas con abogados funcionales a su Juzgado. ¿Por qué no lo dijeron en su momento?

Heráclito de Éfeso
Gareca cae de su tronera de Juez y Justiciero del poder del estado porque pretendió hacer carrera a costa de quienes lo habían designado como Magistrado de Salta. ¿Acaso Juan Carlos Romero no lo leyó a Heráclito de Éfeso? "El poder no cambia al hombre, lo muestra tal cual es". Gareca no podía tener otro tipo de textura en su intelecto que no sean su compleja personalidad y sus truculentas tribulaciones. El liliputiense ex Juez Gareca estaba tan seguro que lograría que me condenaran que le hizo una apuesta a una amiga de los medios, María Ester, diciéndole "mirá te juego que yo a Capellán lo meto a l cárcel no menos de 15 años pero vos pasás una noche conmigo".











