Gareca no soportaba que su perito, el proctólogo Alterman, en su informe, reflejara que el "niño" garequiano no tenía nada. Gareca le impuso a su propio perito la carga de testigo y lo sometió a tres testimoiales sucesivas para que declarase lo que el petit defesor quería: que su amado y mendaz delincuente juvenil había sido violado.

En todas las testimoniales del perito de Gareca, el Dr. Alterman iniciaba su declaración diciendo que se mantenía y ratificaba sus dichos: "ese chico no fue violado". Su Perversa y Pequeñísma Señoría Gareca en su desesperación y estando en su bufet el sábado 22/02/03 a horas 16:30, decide llevar a su amado Rodrigo Chavarría al Hotel Portezuelo donde se encontraba alojado el periodista Pablo Fabián Fernández de Canal 9 de Buenos Aires.
Pablo Fernández - Canal 9 - Buenos Aires
En el Hotel Portezuelo, el periodista Fernández y el camarógrafo de Canal 9 Luis Constantini lo habían invitado a Daríó Illanes de El Tribuno. De pronto aparece el niño garequiano Chavarría, a quien Pablo Fernández ya conocía y le dice que tenía algo para mostrarle. El delincuente juvenil portaba una bolsa de Super Lozano y dentro de la misma había "una remera manchada con algo que se parecía a sangre" dice el periodista de Canal 9 en su declaración ante el Juez Agüero Molina a Folio 350 de la falsa acusación.

Darío Illanes - Diario El Tribuno
Pablo Fabían Fernández difundió por Canal 9 la noticia que su investigación había dado con una "prueba clave para el esclarecimiento del abuso sexual cometido por el edil de Salta, Guillermo Capellán". Ante la difusión de "tan importante prueba" el Juez Agüero Molina ordenó que Pablo Fernández compareciera por ante el Tribunal. La Testimonial del periodista porteño tenía tantos huecos y contradicciones que el Juez ordenó que las declaraciones de Fernández se remitieran al Fiscal y se lo investigara por Falso Testimonio.

La remera del mendaz y precoz delincuente fue enviada al Departamento de Criminalística de la Policía. Los resultados para Gareca fueron tan demoledores que se llamó a silencio. La pericia bioquímica de la remera de Chavarría indicó que las manchas que describió el periodista Pablo Fernández como "sangre de la víctima" no era otra cosa que una mancha de tintura. Por otra parte el periodista porteño involucró a su colega Darío Illanes de Diario "El Tribuno" como el responsable de haber llevado al "niño" al Hotel Portezuelo.
Hotel Portezuelo - Salta - Argentina
Luego, el Juez Agüero Molina profundizó sobre la permanencia de Chavarría con el periodista Pablo Fernandez de Canal 9 y se pudo llegar a la conclusión que el pupilo de Gareca se había alojado en la habitación 17 del Hotel y el periodista porteño ocupaba la 16. También se supo que ambos habían pasado la noche en la misma pieza. Cuando Gareca se enteró de lo que había sucedido en el Hotel del Portezuelo le agarró un ataque de celos y furia que solo se puede comparar con la de un batracio gigante e inflamado al que le echaron sal en el lomo.
Libro: El Palacio de los Candados - Pág. 36












