El amor de Roberto Elio Gareca superaba límites de cualquier relación afectiva entre un ex Juez y defensor con su delincuente pupilo, el angelito Rodrigo Emanuel Chavarría, "un experto timador" profesional como lo denominará con el tiempo el periodista de Diario El Tribuno Darío Illanes. El precoz delincuente y taxiboy tenía un trato muy puculiar con su defensor y solía decirle: "Gorda, te quiero, pero no me encerrés en tu estudio, dejame salir, voy a portarme bien" y Gareca de nuevo cedía a los encantos seductores de Chavarría.
El 1º de marzo de 2003, luego del robo, en la Comisaría Décima del Barrio Santa Cecilia, de las esposas reglamentarias del Agente Bombero Sergio Batallán y la sustracción de la pistola calibre 38, del uniforme policial, elementos utilizados para hacerse pasar por el Oficial José Cala, el niño amado por Gareca, comete tres nuevos delitos y es procesado por la titular del Juzgado de Menores Nº II, Silvia Bustos Rallé por Defraudación (Expte. Nº 39.686/03) teniendo un nuevo proceso en trámite por Hurto y Amenaza con arma de fuergo (Expte. Nº 39.926) y ese mismo día intenta la fuga de la Comisaría del Menor y se le inicia un nuevo proceso por Tentativa de Evasión.

Roberto Elio Gareca se presentó desesperado ante la Jueza Bustos Rallé e intenta conseguir la guarda judicial del precoz delincuente y así lograr su libertad y como la magistrada deniega el petitorio, el amoroso Gareca espera el turno de su amiga la Jueza de Menores Nº I, Lucrecia Palavecino. Su Pequeña Ex Señoría, Roberto Elio Gareca sabía como apretar para estos trámites donde "las cosas del querer" priman por sobre los items del deber. Esta situación tan particular de los juzgados de menores pone en el drástico contraste a las juezas, Dras. Silvia Bustos Rallé y Lucrecia Palavecino.

Chavarría comenzó a convencerse de que, con su amoroso defensor, constituían la nueva dupla de Batman y Robin aunque la realidad y la ficción solo alcanza para construir un nuevo duo: El Guasón Elio y Afanancio Chavarría. Con el dolor de mi alma y el humor de mi resistente espíritu puedo con la alquimia de la imaginación preservar la fórmula maravillosa de la esperanza para que cualquiera pueda entender lo que sucedió en Salta y de cómo un abogado perverso no pudo manipular la Judicatura Nº II de Menores y de como podía conseguir la guarda de su amado timador y delincuente juvenil en el Juzgado de su amiga la Jueza Palavecino.
He aquí algunos de los antecedentes de Rodrigo Emanuel Chavarría, el niño del ex Juez eyectado del Poder Judicial de Salta, Roberto Elio Gareca.












