Provincia de Salta - Argentina | Jueves 02 de Agosto de 2012
 

   MEDIOS GRAFICOS
   POLITICA
   JUSTICIA SALTA
   INDIGENCIA SOCIAL
   CASO CAPELLAN
   RESERVA PIZARRO
   PRESIDENTA CRISTINA
   NACIONALES
   PROVINCIALES
   NOTICIAS RARAS
   INTERNACIONALES
   EVA PERON - Libro
   IMAGENES ARCHIVO
   FUNDACION MARTEARENA
   CARTAS A GARECA

   Nuestra empresa
   El tiempo en Salta
   SEGUINOS EN TWITTER


Es el visitante Numero:

Chavarria
Entrevista
ZodiacGuille
EL EXITO
MITOLOGIA GRECORROMANA
CARTA ASTROLOGICA DE SALTA
POEMA EVA PERON
Guillermo Capellán: Recuerdo aquel plenario de Concejales convocado por Alejandro San Millán en el Pasaje Mollinedo
2011-10-04 | El Lord Mayor de la Ciudad comenzó su arenga como la paráfrasis de la crisis y me miró a mí y me dijo "tenemos que ahorrar Guille, andá pensando que tenemos que desalquilar algunos lugares para no gastar tanto en alquileres y por eso yo i´estao ecu... ecu... eculubrando en esta ordenanza..."

Guillermo Capellán: Recuerdo una reunión de Alejandro San Millán con Concejales en el Pje. Mollinedo









Alejandro San Millán


El día lunes 03 de marzo de 2003, al medio día y a 20 días de mi detención, estando en el calabozo (Comisaría 7ª del Barrio El Tribuno), escuchaba por la radio de Sebastián Guitián, alias Cowboy, las declaraciones encendidas del Concejal Fausto Ponciano Machuca quien hacía referencia a los valores de la moral pública, de la ética y todo el verso institucional que a duo desplegaban con la Presidenta del Concejo, Nora del Valle Giménez para justificar mi futura destitución como Concejal y Presidente de la Comisión de Hacienda, Presupuesto y Cuentas del Municipio que gobernaba Alejandro San Millán, Intendente de Salta.



Nora del Valle Giménez - Fausto Ponciano Machuca


De pronto recala en mis recuerdos el plenario de Concejales que tuvimos con el Intendente San Millán en casa del Pasaje Mollinedo, a unos pasos de la casa de la madre del Gobernador Juan Carlos Romero. Relato esta reunión como una anécdota semiótica y muy útil para poner en el tapete "detalles" de un gobierno comunal  del que tanto el cuerpo parlamentario y el ejecutivo quisieron salir de la crisis financiera que estalló ni bien habíamos asumido en diciembre del año 2001 cuando Fernando de la Rúa abandonaba la Casa Rosada en helicóptero.



Aceptamos el convite del Intendente de ir a su bunker a dialogar sobre la crisis y debatir sobre el endeudamiento municipal. Por primera vez iba a escuchar al Lord Mayor de la Ciudad sobre su propuesta para salir del atolladero económico de la Administración Municipal. Primero habló el Secretario de Hacienda, Matías Jorge Diaz quien, en síntesis, nos dijo "el municipio está quebrado y necesitamos implementar el sistema de pagos diferidos con cheques". A mi derecha se había sentado el Fausto Ponciano Machuca, concejal del círculo más íntimo del Intendente, quien siempre me reiteraba "Guille, yo en realidad soy hombre de Julio San Millán y respondo a él". A esa demarcación de pertenencia la iba a comprender en este encuentro plenario.



Una vez que Matías Jorge Diaz hubo expuesto el plan "salvador" de la Hacienda municipal, habló el Intendente Alejandro San Millán "bueno, les agradezco que hayan veni´o y que estén aquí porque han veni´o". Lo codeo a Machuca y le digo en voz baja "che, Fausto, menos mal que vinimos porque sino no hubieramos esta´o aquí, hablando a lo gaucho". Machuca, director de escuela y viejo zorro de la política me responde "Guille, tenele paciencia con los verbos". El Lord Mayor de la Ciudad comenzó su arenga como la paráfrasis de la crisis y me miró a mí y me dijo "tenemos que ahorrar Guille, andá pensando que tenemos que desalquilar algunos lugares para no gastar tanto en alquileres y por eso yo i´estao ecu... ecu... eculubrando en esta ordenanza..."



Lo miré al director de escuela Machuca, bajó la cabeza y murmuró "ay-ayy, tenele un poco de paciencia". "Por supuesto Fausto, entiendo y me voy a poner a "eculubrar" o a ELUCUBRAR como desalquilar "lugares" para ahorrar..." y entonces en ese momento, Alejandro San Millán nos lee el proyecto normativo del Visto y Considerando y dice: "la supremacia (sin acento) de la norma (...)" vuelvo a mirarlo a Machuca y me dice sonriente: "es un acento, se olvidó de pronunciarlo, nada más, lo pudo omitir en el escrito la secretaria". "Si, puede ser, a veces pasa" le contesté. Luego, San Millán se quita los lentes y nos pregunta "que opinan de la norma y la supremacia" (sin acento).



Esta vez fue Fausto quien me dió un codazo en la costilla y me dice con ironía en voz baja: "que lo parió y vuelve a repetir la misma cagada... no lo defiendo más, para qué mierda vuelve a repetir lo mismo si no entiende lo que lee". Y antes de irme al baño a reirme le respondo: "Fausto, no lo entendés a tu Intendente, el pronuncia esta palabra igual que democracia porque estamos en democracia, o no?