El horizonte financiero cordobés es el peor de los últimos diez años. El desmanejo de los fondos previsionales y el despilfarro de los fondos públicos de la Administración De la Sota, se hace sentir en el presente encrispando la sensible dermis social de la provincia más politizada del país. Juan Schiaretti es la continuidad de la innegable responsabilidad política que lo entrampa.
De la Sota - Schiaretti
Luis Juez, ex Intendente de Córdoba, prepara su reaparición en lo que resta de la semana para responsabilizar a Schiaretti de los desmanes crónicos del endeudamiento. José Manuel de la Sota hizo un manchancho financiero con los fondos de los jubilados. La continuidad del "delasotismo" tuvo que parchar el agujero negro que "heredó" y generó el propio Schiaretti como el hombre clave de la Hacienda Pública de la última década.

Giacomino - Juez
El oscuro panorama de Córdoba se percibe en la incipiente crisis social que ya tiene sus primeras reacciones. La administración seudo juecista del Municipio capitalino muestra los síntomas de desavenecias políticas entre el Intendente capitalino Daniel Giacomino con su antecesor y mentor Luis Juez. El "Estilo Schiaretti" tiene su sello propio en la confrontación y el divisionismo institucional.
Biolcati - Schiaretti
El Gobernador cordobés enfrentó a los Kirchner, no tiene mejor relación con los Intendentes del interior y disfruta de los enojos de Luis Juez por sus coqueteos amistosos con Daniel Giacomino. La única alianza pegada con engrudo con que cuenta Juan Schiaretti es el Campo pero los compromisos asumidos con el sector de la burguesía camesina son imposibles de cumplir.
El Gobierno cordobés hace agua por todas partes. Necesita 500 millones de pesos para salir de la crisis financiera y 1.000 millones más para llegar a fin de año, fecha en la que los cordobeses sentirán los efectos de los desmanejos administrativos de la Administración Schiretti - De la Sota, gestiones sospechada de la más inescrupulasa corrupción que endeudó la provincia sin indicios de recuperación.
A esto se agrega que NADIE quiso recibir a Schiaretti en la Rosada. Ningún teléfono ni celular responde a sus llamados. Los Kirchner pusieron tope a las bravuconadas del Gobernador mediterráneo. Los sindicatos de empleados estatales están en estado de alerta y dispuestos a declarar un paro general por reclamos de aumentos salariales protesta que podría agravarse si el Gobierno no paga los sueldos de Agosto en término.
Luis Juez observa desde su casa la crisis política de Córdoba. Algunos funcionarios juecistas de la Municipalidad de Córdoba abandonaron a Daniel Giacomino quien se esfuerza por estar bien con los Kirchner y con Schiaretti. Si bien es cierto la crisis financiera ya está instalada y parece irreversible, las raíces son crónicas y estrictamente políticas.

La sociedad cordobesa no ve con buenos ojos el destino de Schiaretti. Todo el despilfarro provincial, no solo económico y financiero, sino también del endeble capital político del agónico "schiaretismo", pone a Córdoba en el atolladero de la crisis social que, como siempre, los cordobeses no se harán esperar para exigir los cambios y las soluciones concretas.
(Guillermo Capellán- para Cadena Global y SNS)