En la víspera del debate de la Ley de Medios Audiovisuales, el Grupo Clarín atacó tan vilmente a la sociedad para meterle en la cabeza que, de aprobarse el nuevo digesto comunicacional, el país sufriría el doloroso Apocalipsis de la libertad de prensa. El monopolio clarinetista retorcía sus tentáculos y azotaba con furor la conciencia de los argentinos.
Hasta hace seis meses atrás, el emporio de Ernestina Herrera de Noble (84) se enseñoreaba como el grupo dominante de la opinión pública de la clase media alta. Horacio Magnetto se regodea por ser el poseedor del más grande poder económico-mediatico delegado en el país por parte de la mujer más poderosa de Argentina: la viuda de Roberto Noble (1902-1969).

"Que te pasha Clarín, estás nerviosho..." fue la frase que desencadenó un conflicto definitorio entre La Casa Rosada y el Noble Imperio. El Cuarto Poder Monopólico, abigarrado a la Mesa de Enlace del Campo, liberó su desenfreno aliándose con los sectores neoliberales del peronismo barcino y la oposición en pleno pues la Nueva Ley de Comunicación estaba lista.
La Invencible Triple Alianza, (Clarín, Campo y oposición anti K), había nacido para el más Noble Objetivo: ganar las elecciones legislativas del pasado 28 de Junio y lograr que la Ley de Medios sucumbiera como la Resolución Nº 125 de las Retenciones. Grupo Clarín puso todas las tintas en las rotativas y la totalidad de sus medios en "defensa" de la Libertad de Expresión.

Los clarinetistas de Doña Ernestina constituyeron la nueva "Sinfónica Opus Censura" para organizar conciertos en cada rincón del país y decirle al Pueblo de la Nación que la perversa Ley de Medios K afectaba sus intereses monopólicos y que no estaban dispuestos a ceder.
Por otra parte, la Invencible Triple Alianza (Clarín, Campo y Oposición anti K) aseguraban que en el Senado lograrían el Noble Objetivo: boicotear el Dictamen Oficial y volver el Proyecto a Diputados. Nada de eso ocurrió.

Alfredo de Angeli, entre cortes de rutas y protestas, se oponía a la Ley de Medios. La Mesa de Enlace pivoteaba en su discurso su posición contraria al nuevo digesto. La Oposición Anti K se atrincheró en el Congreso para asestarle un golpe mortal al Proyecto. Y nada de eso ocurrió. Así se fue construyendo el parapeto común para instalar la idea que Diciembre será el tiempo del cambio letal de la Ley.

La Oposición Anti K jamás había colectado tanto consenso y cohesión. Pero hasta cuando no están de acuerdo, "los peronistas son incorregibles", según J. L. Borges, y desde el "fondo de la historia" apareció Eduardo Alberto Duhalde para decirles: "Voy a ser candidato a Presidente en el 2011". Cleto Cobos y Elisa Carrió lo habían anunciado antes que el Grupo Clarín centrara su Noble Objetivo en ser el garante de "La Libertad de Expresión Monopólica".
A pocas horas del Gran Debate, el Gobierno siente alivio por la aparición del ex Presidente Duhalde por cuanto lo que mucho cuesta unir lleva poco tiempo separar. Y ese poco tiempo, para la Invencible Triple Alianza, ya comenzó a correr mientras la Casa Rosada sigue contando de a uno los votos para tener mayoría en el Senado.
La Senadora Nacional correntina Maria Dora Sánchez, desde hace pocas horas, es voto cantado para la nueva Ley. Pero el aporte más desconcertante es el del Legislador de la Cámara Alta de la Nación, el tucumano bussista Carlos Salazar quien votaría a favor del digesto comunicacional decisión tomada antes del debate que se inicia en pocas horas.
De perder, La Invencible Triple Alianza, comienza una nueva etapa para el Gobierno de Cristina. Los petardos ya comenzaron a explotar, Duhalde denunció coimas en el Senado para la aprobación de la Ley de Medios pero la historia es irrepetible o poco creíble a tan solo minutos de su tratamiento. No obstante ello, el sacudón duhaldista aporta más al Gobierno que a la Oposición.

En el camino de esta disputa histórica, quedan devengados de ganancias para Doña Ernestina Herrera unos 30 millones de dólares por la repatriación a manos del Estado y la AFA, los negocios del fútbol que "administró" discrecionalmente el Grupo Clarín a través de sus 360 señales de TV cable desperdigadas por todo el país.
Este 9 de Octubre de 2009 el Pueblo Argentino estará atrapado por el debate legislativo más importante en lo que va del nuevo milenio: sepultar la Ley de la Dictadura y terminar con el oprobioso monopolio mediático del más poderoso diario de América Latina.