El arco opositor al Gobierno Nacional, donde los Kirchner (Néstor y Cristina) tienen aliados circunstaciales, ha comenzado a repensar sus estrategias electoralistas ante el lento pero sostenido crecimiento de recuperación de imagen y consenso del ex Presidente Néstor Carlos Kirchner.
En el Congreso, no existe una sola oposición y en este senáculo perviven corrientes tan disímiles entre sí, que el "consenso" es una utopía y la sociedad ha comenzado a percibir como incoherente, perniciosa y perjudicial para el país. Los "contras" actúan en forma totalitaria, ser anti K es la consigna, decir NO es la misión hasta las elecciones 2011.
El pensamiento electoral opositor es difundir que "todo lo que se hace está mal, todo lo que se hizo estubo mal y todo lo que se hará será malo para el país" . Y si algo fue bueno o regular "no alcanza". Esta modalidad política es tipicamente argentina, muy propia de la clase dirigente nacional y de sus insuperables ataduras con el conservadurismo residual.

La recuperación significativa de la imagen de Néstor Kirchner se aproxima a un 28 %. El Grupo Clarín y todos los medios anti K de la Nación (El Grupo Romero en Salta) lograron medidas contra la Ley de Medios Audiovisuales en Salta y Mendoza pero la historia no se detiene.

En conclusión, la gente ya puso en el tamiz del tiempo sus propias deducciones: "el Gobierno no es tan "malo" como pregona la oposición mediatizada, ni la "oposición" es tan buena como se muestra a través de los medios". (G. C para SNS)
