25 de Mayo de 1810 - 25 de Mayo de 2010
Crsitina Fernandez de Kirchner, elegantísima y en tonalidades patria, estuvo en el Palco frente al Cabildo flanqueda por los Presidentes de Sudamérica. La emoción embargaba toda la Nación Argentina.
El Cabildo de Buenos Aires, exultante como jamás lo estuvo antes, expelía la historia contenida en sus barros añejos y firmes.
El primer Ayuntamiento Patrio cumplía 200 años y estaba más iluminado que nunca y rodeado de millones de argentinos que le rendían su tributo.
Cristina no podía creer que precisamente una mujer, ella, sea la Presidenta del BICENTENARIO, ese sueño anunciado en cada discurso desde que ejerce sus funciones.
Se detuvo el tiempo y pensó por un momento que la crisis del campo había sido una pesadilla; que había imaginado que el Monopolio Clarín la había fustigado sin piedad por La Ley de Medios y hasta dejó que el olvido se apropìara definitivamente de la traición de Julio César Cleto Cobos.

Por un instante, La Presidenta supuso que el desprecio de Mauricio Macri por su esposo Néstor Kirchner (y que lo hizo público) no era otra cosa que un "deyabú" y hasta con un dejo de ingenuidad casi se convence que las escuchas radiales y los improperios del helicóptero fue solamente un invento del Servicio de Inteligencia de Estado.
El Bicentenario había logrado que Cristina Elizabet Fernández de Kirchner dejara de lado sus pasiones ideológicas y al volver de sus pensamientos profundos resuelve que el BICENTENARIO es de ahora en más, el antes y el después de la política en la República que gobierna. (SNS)
(Foto archivo de INFOBAE)