El gobernador de Cordoba, Juan Schiaretti, recibió ayer al mediodía la confirmación de la visita de la primera mandataria a la planta local de Renault para la presentación de un nuevo modelo de automóvil: el Fluence.

Schiaretti fue llamado telefónicamente por el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, quien comprometió la participación de la jefa de Estado en el acto que se desarrollará a partir de las 17:00, informó el gobierno cordobés en un comunicado.

Pero la jefa de Estado regresó a Buenos Aires el domingo por la noche para arrancar en lunes con su agenda en la Casa Rosada: para ese día aún figura un acto en el Salón de las Mujeres Argentinas junto a gobernadores de cuyo para declarar al vino como bebida nacional y otro de presentación de cartas credenciales.
Si la Presidenta decide confirmarlos, se convertirán en su primera aparición pública tras encabezar durante el jueves y viernes las ceremonias de despedida e inhumación de los restos de su esposo, Néstor Kirchner. "La Presidenta va a estar trabajando en la Casa Rosada desde el mismo lunes a primera hora", aseguró este domingo el canciller Héctor Timerman durante un acto del kirchnerismo porteño.

En realidad, la agenda presidencial se mantiene suspendida desde el lunes pasado, en primer lugar con motivo de un cuadro gripal que la obligó a hacer reposo por 48 horas y luego a raíz del sorpresivo fallecimiento de su esposo. Pero, además, la Presidenta tiene prevista una gira asiática a comienzos de noviembre próximo: aunque no confirmó aún el cronograma final, la esperan para una visita de Estado en Vietnam y desde allí se trasladaría a Corea del Sur para la cumbre del G-20.

"La Presidenta va a volver a trabajar rápidamente", había anticipado este viernes el ministro del Interior, Florencio Randazzo, quien aseguró que hay una "responsabilidad junto a gobernadores e intendentes de apoyarla fuertemente para llevar adelante el gobierno".