Se vienen días duros y semanas cruentas hasta Octubre para la Presidenta Cristina F. de Kirchner. Cualquier detalle de la vida política o personal de la primer mandataria compendian un cúmulo de estrategias mediáticas para producir la carcoma de la figura presidencial. Un rumor, un comentario o una especie de cualquier naturaleza se habrá de transformar en un estrépito en los próximos días.
El plan anti Kristina incorpora a cualquier figura de cualquiera de los poderes del Estado que huela o tenga un mínimo de indicio K o que tenga "algo" que ver con el pasado o el presente de Cristina Kirchner servirá para el ataque estratégico y de falange que promueve el Grupo Clarín. Los "habría" serán los potenciales proyectiles de cualquier calibre que alimentarán las armas de la Cuarta Columna en la contienda hasta Octubre.
Quienes no consienten esta trama anti Cristina son los puntanos y hermanos Rodriguez Saá (el Adolfo y el Alberto), el Socialismo binneriano ni la izquierda frentista, quienes están en el filo de la navaja clarinesca y son tratados con "virtual" indiferencia por parte de los esbirros de Héctor Magnetto y su ejército de opinólogos.
El ex presidente Eduardo Duhalde es el Mariscal del Grupo Clarín y su lugarteniente, Ricardo Alfonsín, electos "voceros" calificados por ser los mejores instalados para lograr el piso electoral el próximo 14 de Agosto. Cristina estará en el ojo de la tormenta mediática que se viene. Los sucesos que se aprontan serán truculentos y crueles. Elisa Lilita Carrió jugará a matar o morir con el Imperio Noble tratando de preservar la supervivencia de la Coalición Cívica.
"Todos contra Cristina" es el plan H. M. (Héctor Magnetto). Los síntomas del Sindrome Clarín ya se están manifestando. "Hay que bajar el consenso de Cristina a cualquier costo". Y están dispuestos a todo: a cualquier felonía, a cualquier estratagema y a cualquier calumnia sobre el Gobierno, la corrupción y especialmente al pasado de la Presidente. Ni Néstor Kirchner ni los muertos del peronismo estarán a salvo.

Las arteras maniobras no tendrán límites. Los epítetos y los adjetivos para descalificar a la mejor instalada para ganar no tendrá precedentes. Las denuncias y demandas de la oposición serán estridentes y profusas, persistentes y goebbelianas. La libertad de prensa será el vórtice de este tramo de la política argentina para fulminar, si es posible, la reelección de la Presidenta de la Nación.
Ya están redactadas las más crueles editoriales sobre Cristina y Néstor Kirchner. No habrá un solo diario de la corporación derechosa que se prive de difundir cualquier libelo. Una especie de bula papal duhaldizada repicará en cualquier púlpito de la política opositora y el torrente cenagoso arrasará sobre la figura presidencial sin piedad. Eso es lo que se viene. No habrá escrúpulos para que el fango arrastre algún cadaver. Nada de lo que suceda hasta octubre será fortuito y solo el pueblo habrá de dar su veredicto.