El presidente destituido por un golpe cívico-militar el 28 de junio pasado, se dirigió a las autoridades de facto de Honduras durante una conferencia de prensa internacional ofrecida en la embajada de ese país en Nicaragua y les comunico que "hago un reto público a que me dejen regresar y en vez de dispararle a jóvenes hondureños, dispárenme a mi", mientras anunciaba que regresara "en cualquier lugar de Honduras" acompañado por su pueblo.
Zelaya reiteró que -a los golpistas- "no se les puede dar mas tiempo que esta semana" y recordó a los militares de su país, el articulo 3 de la Constitución hondureña que otorga al pueblo el derecho "a la insurrección para la defensa del orden democrático y constitucional y castiga como un delito de alta traición a la patria" a quienes destituyan ilegítimamente y con el uso de armas a un gobierno constitucional.
El presidente Zelaya estuvo acompañado en la conferencia de prensa por el candidato presidencial del partido de oposición, Unificación Democrática, Cesar Ham quien exigió "la restitución inmediata e incondicional" de Zelaya al ejercicio de su cargo, prometió el "castigo de los delitos de lesa humanidad a los responsables de los mismos durante el golpe" y manifestó que no "negociara la consulta popular" que fue interrumpida por el golpe.