Robert Fitzpatrick, que trabajaba en el servicio de transporte público de Nueva York, ha llenado numerosos vagones del metro neoyorquino y marquesinas de autobús con unos mil apocalípticos carteles en los que comunica a la humanidad que el día del juicio final se producirá el sábado 23 de mayo de la próxima semana.

Aunque parezca increíble, convencido de que un poderoso terremoto provocará el caos en todo el planeta, en Nueva York un jubilado ha gastado unos 140.000 dólares en colocar anuncios por toda la Gran Manzana advirtiendo de que el fin del mundo acontecerá el próximo 21 de mayo, informó el Dayly News de Nueva York.

El despliegue en los vagones del tren le ha costado alrededor de 90.000 dólares, mientras que los carteles en las marquesinas supera los 50.000 dólares, según detalla en su web el diario Daily News, que asegura que esa cantidad de dinero es lo que pudo ahorra toda su vida este hombre de 60 años. (Guillermo Capellán para Salta Noticias Salta from The Dayly News)