
No quedan dudas acerca de la habilidad comercial de los israelíes. Ni la sociedad judía escapa a sus propios encantos mercatiles. La empresa Crasyhop vende terrenos en la luna y hay quienes pagan hasta U$A 110 por cada hectárea de lotes selenitas. ¿Se podrá decir terrenos lunares? O en todo caso podría crear un neologismo: luneno o seleneno. Y uno podría decir: "invertí en un "luneno" (terreno lunar) de dos hectáreas terrenas.

El Jerusalem Post informó que diez mil familias isrraelíes ya compraron su "luneno" en el satélite de la tierra. Es de imaginar que en la escritura debe estar muy claro que la empresa no se hace cargo de la provisión de los servicios públicos: agua, alumbrado, limpieza, recolección de residuos y energía eléctrica. Tampoco, la Inmobiliaria, tiene a su cargo la ubicación del predio ni el amojonamiento perimetral del mismo.
Cómo construir en la superficie lunar, el traslado de materiales y otros "detalles" cósmicos no figuran en ninguna cláusula contractual. Pero aún así hay miles de interesados en hacer esta "lunática" inversión. (Guillermo Capellán para SNS)
