Esta vez le tocó al ultrarromerista Diputado Provincial Javier DAVID quien, aprovechando el estado de conmoción política de las calientes y virulentas tierras oranenses, se apersonó a la ciudad gobernada por Marcelo Lara Gros, jeque del partido del proceso, PRS, que no trepida ni un segundo en decirle a sus opositores que si tendría una ametralladora les volaría la cabeza.
La muy susceptible dermis comunicacional y social del norte y su ferviente reflejo y medio radial, FM Noa Orán, nos pone al tanto de la otra realidad política de un muncipio gobernado por el autoritarismo cuasi castrense del Jefe Comunal. Así las cosas, el diputado romeriano Javier DAVID declaró a la prensa local "hay que reivindicar los valores de la familia".
Los medios trataban de entender la hipocrecía política de la dialéctica romerista en la boca del ex Ministro de Economía y Hacienda de Juan Carlos ROMERO quien estaba en la ciudad tratando de conseguir votos para su candidatura a diputado nacional. Javier DAVID no solo habló de los valores de familia sino que se extendió sobre sus preocupaciones sobre el desempleo y los hidrocarburos.
Las manifestaciones del diputado romerista produjeron estupor toda vez que fue precisamente la administración, de la que David fue Ministro, la del Gobierno Menemista de Romero, la que desguasó el norte con los excedentes llevando los índices de la desocupación al 31 % con las privatizaciones de los hidrocarburos, desmanteló las estructuras productivas sumiendo en la pobreza y la desigualdad a la gente.
Por eso, FM NOA, RADIO NUEVA CADENA, no vaciló en remarcar: "JAVIER DAVID ES UN CARA DURA, AHORA CONVOCA A REIVINDICAR A LA FAMILIA". Aunque los conceptos no llegan a describir ni conceptualizar la aleve hipocrecía del candidato romerista, tampoco alcanza para entender el "por qué" hasta ahora el romerismo no asume la actitud de la mea culpa por tanta miseria e indigencia por sus doce años de gobierno neoliberal.
Conclusión: Entre un Intendente que quiere volarle la cabeza al pueblo, el trabajo escalvo y un candidato sin memoria, Orán vive su impronta.